
El feminicidio, la forma más extrema de violencia contra las mujeres, continúa siendo un grave problema en México. Las estadísticas más recientes, correspondientes a enero de 2026, revelan una preocupante incidencia de este delito en diversas regiones del país.
Según datos oficiales, durante el primer mes de 2026 se contabilizaron 54 casos de feminicidio distribuidos en 21 estados. Un dato alarmante es que más de la mitad de estos crímenes, específicamente el 54.7%, se concentraron en tan solo 20 municipios. La mayoría de estas localidades se ubican en las zonas centro y norte del territorio nacional, lo que sugiere patrones geográficos específicos de esta violencia.
A nivel estatal, cuatro entidades acumularon un porcentaje significativo de los casos: Sinaloa lidera con ocho asesinatos de mujeres por razones de género, seguido por la Ciudad de México y el Estado de México, ambos con cinco casos, y Tamaulipas con cuatro. Otros estados que también mostraron una incidencia relevante incluyen a Chiapas, Durango, Jalisco, Morelos, Nuevo León y Veracruz, cada uno reportando tres feminicidios en el periodo analizado.
El informe detalla que la gran mayoría de las víctimas, 43 de ellas, eran mujeres mayores de 18 años. Sin embargo, se registraron casos especialmente trágicos en Michoacán y Tamaulipas, donde al menos un feminicidio correspondió a una niña de entre cero y 12 años, evidenciando la vulnerabilidad extrema de las infancias ante esta violencia.

La concentración de la violencia en ciertos puntos geográficos es un aspecto crucial. El 54.7% de los feminicidios ocurrieron en 20 municipios específicos, mayoritariamente en el centro y norte del país. Entre los municipios más afectados se encuentran:
El concepto de feminicidio, también conocido como femicidio, se refiere al asesinato intencional de mujeres o niñas motivado por razones de género. A diferencia del homicidio común, la motivación detrás de estos crímenes está intrínsecamente ligada al género de la víctima. Las causas suelen estar ancladas en la discriminación, los desequilibrios de poder, los estereotipos de género y las normas sociales perjudiciales.
Esta forma de violencia se manifiesta en diversos ámbitos, desde el hogar y las relaciones de pareja hasta el entorno laboral, escolar y los espacios públicos. Incluye fenómenos como la violencia doméstica, el acoso sexual, la violencia sexual, prácticas nocivas y la trata de personas, todos ellos expresiones de una profunda desigualdad y misoginia.
Recibe las noticias sobre el mundo True Crime en tu correo.
Si sigues el true crime y te interesa el análisis serio de casos reales, este canal es para ti. Nuevos videos, investigaciones y debates cada semana.